Por Gabriela Itabily Herrera Hernández
Ramón: Todos dicen en la colonia, que la señora Ofelia es una bruja. Que se roba a los niños y se los come.
Paco: ¿Entonces si es una bruja por qué tiene hijos? Estás loco.
Mario: Sí es cierto. Es una bruja. Yo la vi que sale por la tarde y dice mi mamá que en la mañana
cuando va por la leche, regresa a su casa.
Ramón: Y siempre va vestida de negro y lleva una bolsa negra y dicen que ahí lleva a los niños que se
robó para comérselos.
Paco: Pues yo no les creo nada.
Paco regresó a su casa y su mamá le dijo:
-¿Paco, dónde estabas? Te he dicho que no estés tanto tiempo en la calle con tus amigos. Necesito que mañana te portes bien, porque en la tarde tengo que salir y le pedí de favor a la señora Ofelia que te cuidara.
Paco: ¡No! ¡¿Por qué?! No me dejes con la bruja. Me va a comer. No quiero ir.
Mamá de Paco: No discutas más y vete a dormir. Mañana te vas a quedar con ella.
Paco: ¿Pero por qué?
Mamá de Paco: Porque soy tu madre y yo lo digo.
Paco no pudo dormir toda la noche pensando que Mario y Ramón tenían razón: que la señora Ofelia, sí
era una bruja. Porque las brujas duermen en el día y por eso no salen de su casa hasta la noche.
Al día siguiente, Paco estaba muy nervioso: no quería quedarse con la señora Ofelia. Saliendo de la
escuela, su mamá pasó por él y le recordó que tenía que portarse bien y ser amable porque ella no
podía estar con él en la tarde, y que pasaría por él, ya entrada la noche. Y entonces Paco se preguntó:
- ¿Pero si es una bruja, no tendría que estar dormida a esta hora? Se supone que las brujas duermen todo
el día.
Paco y su mamá llegaron a la casa de la señora Ofelia. Su mamá tocó la puerta. Y, ¡oh, sorpresa! La
persona que abrió fue la bruja: ella se veía desaliñada y cansada. Le sonrió a Paco y le dijo que pasara.
Su mamá se despidió y le dio las gracias a la señora Ofelia. Paco, asustado, trató de esconderse dentro
de la casa.
Señora Ofelia (la bruja): ¿Paco, dónde estás? Ven a la cocina. ¿No tienes hambre? No tengas miedo. No
te voy a hacer daño. Preparé sopa.
Paco escondido en el baño, tenía mucho miedo, pero también mucha hambre. Tanta, que decidió salir
sigilosamente del baño hacia la cocina. Donde la bruja, la señora Ofelia, lo estaba esperando sentada en
la mesa. Paco se sorprendió al ver que la señora Ofelia lo esperaba con un rico plato de comida.
Entonces preguntó:
- ¿Si me acerco no me va a comer?
Ella comenzó a reír y le preguntó:
- ¿Por qué dices eso? ¿Cómo crees? Ni que fuera caníbal.
Paco le contestó que todos los niños de la colonia decían que ella era una bruja y que comía niños. Y
que todos decían que era cierto porque dormía de día, y en las noches salía. Ella comenzó a reír
nuevamente y le contestó:
- Es cierto que duermo en el día, pero sólo un rato. Y es porque yo trabajo en la noche, en una fábrica.
Y lo que hacemos es tan importante que no se puede dejar de trabajar. Por eso hay gente que trabaja en
la noche.
Paco no lo podía creer y le preguntó:
- Si es cierto, ¿entonces por qué siempre viste de negro y lleva una bolsa negra donde dicen que echa a los niños?
A lo que ella contestó:
- Es porque ese es mi color favorito y me gusta vestirlo. Y en la bolsa llevo el uniforme de mi trabajo.
Y como son muchas cosas, por eso se ve grande.
Así pues, Paco se hizo amigo de la bruja y descubrió porqué duerme durante el día.