02 junio, 2021

Autobiografía XVII / En la búsqueda del infinito y más allá

 Por Julio César

XVII

Al concluir la secundaria pasó algo con la secretaria del último año. Es decir, quien llevaba el control de la documentación y la encargada de la elaboración de los certificados para sus posteriores firmas y sellos correspondientes, se equivocó. El único certificado que se había elaborado mal, fue el de su servilleta. Por cierto, la secretaria solicitó licencia por maternidad en esos días. Imagínense: su servilleta necesitaba el certificado para la inscripción a la preparatoria. Probablemente se perdería el 1er año o sería necesario solicitar una prórroga para entregar el documento posteriormente.

Acto seguido se fue a la dirección para ver cómo se podía resolver. La directora resultó ser la esposa de un ex compañero (de su antiguo trabajo) de mi papá. La directora revisó mi historial académico y vio que era buen alumno. Pues por el promedio, estaba entre los 5 mejores del grupo y me dio una constancia para poder inscribirme a la preparatoria. Además, recomendó que se fuera a la SEP y a qué área para no traernos con tantas vueltas. Como dato interesante, cabe mencionar que en la región por donde vivíamos hay una extensión de la SEP que cubre la región oriente del estado, así que no hubo necesidad de ir a Morelia. Lo cual fue una preocupación menos.

Lo más interesante de la historia es que la persona que nos atendió para ver lo del certificado, resultó ser un conocido: era con quién íbamos a echar las cáscaras de baloncesto y el proceso de la expedición del certificado fue tan sencillo, que no duramos ni 20 minutos en la oficina y ¡listo!


Autobiografía XVI / Elección, selección, rechazo y aceptación

 Por Julio

XVI

Cada año, a mediados de febrero, se realizaba una exposición de escuelas de nivel medio superior y superior, donde hablan acerca de la oferta educativa que ofrecen. Dicho evento se lleva a cabo en la plaza cívica municipal. Al estar en el último año de secundaria, a su servilleta lo llevaron junto a algunos grupos a dichas exposiciones.

Por cierto, su servilleta pensaba que la única preparatoria era Los Ángeles de Charlie y Winona porque había ido a unas prácticas de fútbol tiempo atrás y un CBTis, como mencioné anteriormente. Pero mis papás me decían que había más escuelas, que escogiera una y me recomendaban una en especial, (la cual no mencionaré). Así que me informé como se debía sobre la ubicación de las mismas. Saqué ficha en 3 escuelas y en los talleres a los cuales ingresaría por si no me quedaba en alguna escuela, podía quedar en otra. Al hacer los exámenes de admisión, en los días y horarios en que me tocó,, se me hicieron fáciles porque estaba preparado.

Cuando se publicaron los resultados de los exámenes de admisión, sólo pasé en 2 de las 3 escuelas en las que pensaba ingresar. Como dato interesante, conocíamos a una maestra de la escuela a la que no ingresé. Se le preguntó si sabía algo al respecto . Ella comentó que indagaría y nos diría posteriormente. Mi mamá se encontró días después a la maestra y comentó que había salido bajo de acuerdo a los estándares de la escuela, pero, en fin.

Se tomó la decisión de quedarme con la segunda opción en una de las escuelas que había quedado. Por cierto, una era de paga y no se contaba con el recurso para pagar las mensualidades y la otra preparatoria era pública. Ahora bien, para no alargar la historia, mi mamá se encontró a otra mamá de una ex compañerita de la primaria y comentó aquella mamá, que su hija no había pasado el examen de la preparatoria de paga, pero querían que ingresara por la cercanía de su casa y si no había problema en que entrará en mi lugar. Mi mamá le dijo que adelante, no había problema. Así pues, el problema para ingresar en la preparatoria, se resolvió así de fácil.

Como último dato interesante sobre la preparatoria a la que no entré, hace 5 años para poder ingresar al 1er año, se rebasó el cupo porque muchas familias de los rechazados, querían que sus hijos entraran “sí o sí”. La institución mencionó que ya no tenían cupo por los espacios dentro de la misma y no tenían más docentes para cubrir la demanda. Además estuvieron en todos los noticieros locales; con decir que hasta el presidente municipal tuvo que intervenir en la situación, por lo que ofreció a la institución una solución. La cual fue poner un espacio adecuado para que pudieran tomar clases los chavos y abrir una convocatoria de maestros para cubrir las vacantes. La situación del cupo hasta el momento no se ha vuelto a repetir y con un final feliz para todos. ¡Qué cosas!