De julio a diciembre de 2020, mes a mes nos reunimos (una vez a la semana) un grupo de personas que tuvo a bien, inscribirse al Taller de Escritura Creativa Letras para Todos a escribir y leer textos cortos.
Como una actividad alterna a la oferta de actividades académicas que la Ciberescuela de PILARES San Simón Tolnáhuac ofrece a sus usuarios, se abrió este proyecto. Con una duración de cuatro semanas, inicialmente, se logró mantener el taller durante el siguiente mes, al otro y al otro hasta llegar al fin de año.
Seis meses suenan como un periodo corto de tiempo, pero que en temporada de pandemia y con la ingratitud de la conexión de internet, fue un triunfo sortear cada jueves de 18:00 a 19:00 h (o cada viernes de 20:00 a 21:00 h, en las últimas sesiones del taller), con un grupo más o menos regular. Cada mes, nuevos integrantes suplían las ausencias y nutrían de nuevo al grupo inicial que generosamente resistieron los cambios de horario y de temáticas.
A comienzos de año, se hizo necesario replantearse el futuro del taller y las condiciones en que debía continuar (si era el caso) o empezar con un proyecto distinto. Entre continuar con el taller como un espacio de provocaciones para escribir textos cortos y la idea de un círculo de lectura, surgió una tercera opción: aprovechar el impulso creador de pequeños textos para aventurarnos a caminar en retrospectiva sobre nuestros propios pasos. Ganó la idea de trabajar en una autobiografía en la cual se pueda explorar el estilo, el ritmo y el tono de cada uno de los integrantes del grupo.
La incertidumbre sobre a cuántos de los integrantes podría interesarle el proyecto y cuánta gente nueva se podría acercar para conformar el grupo esta vez, era un riesgo que se tenía que correr si tomábamos el camino de lanzarnos con el proyecto del taller de Autobiografía.
Es así como llegamos al mes de febrero de 2021 y con un grupo inicial de 10 integrantes arrancamos la nueva travesía. Y como en todo viaje, quizá no todos lleguemos hasta el final. Habrá quien se baje ante. Y quien, como el año pasado, resista los embates de la mala conexión, el despiste de la tallerista y los avatares de la vida en pandemia.
Lo que es seguro, es que se mantiene, -en diferentes rincones de la CDMX-, la necesidad de crear; la generosidad de escribir y de compartir lo escrito a través de los distintos talleres en línea, que se imparten de manera gratuita.
¿Cuánto tiempo más estaremos dentro de nuestras casas/oficinas/escuelas? Nadie lo sabe con certeza. Mientras, seguiremos resistiendo desde las trincheras de las letras. En tanto se cocinan los nuevos textos de este blog, los invitamos a disfrutar de la lectura del material que ya se encuentra en este espacio.