15 diciembre, 2023

La Tierra se interpuso entre los dos

 II

Nadie me creerá lo que estos ojos llegaron a ver. Es una historia que pasó hace mucho, mucho tiempo en el que el Ermitaño conoció el juicio de la Tierra por un crimen que cometió al enamorarse, ya que estaba prohibido. 

Todo parecía transcurrir sin sobresaltos hasta que en la rueda de la fortuna conoció a la Emperatriz y eso nos llevó a la historia de amor de estos personajes. En esta rueda se conocieron, platicaron y se enamoraron. Afortunadamente la templanza llegó para persuadirlos de que estaba mal. Ellos no hicieron caso y le preguntaron al Sol, quien les dijo que siguieran su corazón, por lo que nadie pensó que el Emperador los atraparía. Así fueron juzgados por el Diablo y la Sacerdotiza, por lo que nunca se pudieron volver a ver y su amor quedó en el olvido. 


La presente narración es producto del Mini Taller de Escritura, escritos durante el evento Eclipse en PILARES, en  Parque Abasolo.  


La Tierra se interpuso entre los dos


 II

Nadie creerá lo que estos ojos llegaron a ver. Es una historia que pasó hace mucho, mucho tiempo, en el que el Ermitaño conoció el juicio por primera vez. Todo parecía transcurrir sin sobresaltos hasta que la rueda de la fortuna se encontró una emperatriz con aspecto angelical. Era símbolo de la buena suerte. Todas las personas que llegaban a verla quedaban maravilladas.

 El Sol era uno de los símbolos más importantes y poderosos entre toda la gente. Por otra parte, el Diablo era lo opuesto: lleno de oscuridad, nadie quería saber de él. La Sacerdotiza conocía mejor al Diablo y sabía que él no era tan malo como todos imaginaban...

La presente narración es producto del Mini Taller de Escritura, escritos durante el evento Eclipse en PILARES, en  Parque Abasolo.  


La Tierra se opuso entre los dos

II

Nadie me creerá lo que estos ojos llegaron a ver. Es una historia que pasó hace mucho, mucho tiempo. En el tiempo que un joven,  conoció a un hombre con cara de ángel. Todo parecía trancurrir sin sobresaltos hasta que de tanto salir a platicar con él, se dieron cuenta de que se enamoraron. Pero en la antigüedad, eso no era bien visto. Y eso los llevó a guardar ese secreto.

Afortunadamente nadié se enteró, pero una mujer les dijo que no debían guardar su amor. Entonces, un día se quedaron de ver y en medio de un bosque, ¡se besaron! Y a lo lejos, se escuchó un grito que decía:

- ¡Eso no es de Dios! Eso es cosa del diablo.

Todo se nubló y se empezó a abrir la tierra y aquella  mujer que había gritado fue atraída hacia la tierra. Y  la que se fue con el Diablo, fue ella, ya que era una pecadora. Ellos admitieron su preferencia sexual y fueron felices para siempre. 

La presente narración es producto del Mini Taller de Escritura, escritos durante el evento Eclipse en PILARES, en  Parque Abasolo.  


La Tierra se interpuso entre los dos

II

Nadie me creerá lo que estos ojos llegaron a ver. Es una historia que pasó hace mucho, mucho tiempo, en el que un ermitaño conoció a los Ministros del Juicio. El Ermitaño se convirtió en tal, pues había cometido un crimen. Todo parecía transcurrir sin sobresaltos hasta que la rueda de la fortuna, señaló el día aciago en que nos llevó a la emperatriz Hamala, del reino de Alejandría, a dictar  la sentencia para buscar por mar y tierra, por bosques y desiertos al Ermitaño para que pagara su crimen. 

Afortunadamente, el Ermitaño hacía tiempo que se había arrepentido de su crimen y se llenó de templanza. Salió al frente de su ermita, exhaló y se fundió ante la luz del sol y pidió perdón. Nadie pensó que el emperador, llamado Teodoro y esposo de la emperatriz Hamela, lo había perdonado. 

La emperatriz había contratado al Diablo para vengarse del ermitaño; pero la Sacerdotiza del Sol, le llevó al Ermitaño la buena nueva de su sentencia de perdón del emperador Teodoro.

La presente narración es producto del Mini Taller de Escritura, escritos durante el evento Eclipse en PILARES, en  Parque Abasolo.