16 diciembre, 2021

El fantasma de la última habitación

 Anécdota no. 6


En el cuarto semestre de la Universidad, la maestra de Didáctica nos invitó a una conferencia relacionada con dicha materia. Tal conferencia se realizaría en el estado de Michoacán, cerca de la isla de Janitzio.

Se llegó el día, y todos los compañeros que asistiríamos viajamos hasta dicho estado. Después de unas horas de camino entrábamos a un edificio que tenía el aspecto de una antigua Hacienda. Creo que en ese momento era un hotel, y una mujer nos recibió y nos dio la bienvenida.

Inmediatamente nos invitó a instalarnos, al tiempo que nos señalaba cuáles serían nuestras habitaciones. Antes, la maestra nos agrupó por parejas; de ese modo, en cada habitación sólo estaríamos dos personas.

Después de instalarnos, muchos de los compañeros y compañeras, incluyéndome, nos dispusimos a recorrer el lugar, que era muy grande con mucha vegetación y con muchos otros espacios, pues el edificio constaba de un primer piso, el cual conoceríamos al siguiente día. Y, por el momento sólo deseábamos pasear. Pronto acudimos al lugar de donde zarpaban las embarcaciones que nos llevarían hasta la isla de Janitzio.

Para mí fue algo emocionante y divertido. En cuanto llegamos allá nos volcamos por las calles, queríamos recorrer toda la isla, y nos apresuramos para llegar al monumento que se encuentra en la cúspide de la isla. Algunas compañeras compraron cosas, otras compraron alimentos, etc.

No recuerdo cuantos días permanecimos en aquel lugar, incluido el día en que se realizó la conferencia. Y, como ya se acercaba la fecha en la que partiríamos de regreso al D.F. algunas compañeras comenzaron a organizar la fiesta de despedida. Para tal reunión se eligió la última habitación del pasillo donde nos encontrábamos.

Cuando me acomedí a apoyar a las compañeras para trasladar los víveres a esa habitación, otra compañera que estaba antes se acercó a una puerta que permanecía cerrada, y entramos mi compañera de cuarto y yo. Recuerdo muy bien que le dije a Araceli en cuanto entré a ese lugar: -se siente raro este lugar, se siente un ambiente muy “pesado”-, y continuamos con lo que hacíamos.

En la noche se realizó la fiesta, las compañeras invitaron a otros compañeros de otra universidad, que también se encontraban en la Hacienda. Pero, mi compañera y yo decidimos mejor regresarnos a nuestra habitación para descansar.

En la madrugada, nunca supe la hora, nos despertó el escándalo que se traían las compañeras en el pasillo, pues escuchamos gritos y “carreras” a todo lo largo de este. Pero, ni Araceli ni yo quisimos asomarnos para saber que ocurría afuera.

Al día siguiente, nos enteramos de que la fiesta fue interrumpida por apagones de luz en la habitación, cortes en el aparato de música que ocuparon para bailar, y una serie de ruidos extraños que terminaron por infundir miedo en las compañeras que intentaron disfrutar de una buena fiesta. ¿Qué fue lo que realmente ocurrió en esa habitación? Nunca lo supe a ciencia cierta.



Lucina