31 octubre, 2020

Reflejo

A veces las palabras que arrojó sobre el papel

son  avispas que zumban en mi cabeza. 

Escritas con la pluma del dolor,

las letras se tornan lágrimas negras que va dejando mi pena.

Permitiendo que la pluma dibuje mi sufrir,

siento que lo transforma en una cosa más ligera.

La línea arrojada sobre el papel vuelve mi pensamiento más claro y liviano, casi sin pena.

Entonces puedo percibir que nace un mundo más familiar y cándido,

por momento sin tristeza.


1 comentario:

  1. Es un poema que llega a lo más profundo. Toca en el alma y hace latir el corazón de las almas melancólicas. Es un poema excelente.

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LPT: Cruzando la frontera de la ficción.