Por Ofelia
Estábamos haciendo la tarea, pero nos faltaban materiales para concluir la maqueta escolar. Salimos corriendo a la papelería, mi mamá me dio $200 pesos. Llegamos a la papelería, saqué la libreta para ver mi lista, solicité los materiales, me hicieron la cuenta. Fueron $50 pesos. Me dieron el cambio y lo guardé en la libreta.
Regresé a casa y mi mamá me pidió el cambio. Abrí la libreta y no encontré el dinero. Sacudí la libreta y no estaban. Regresé corriendo a la papelería. Le pregunté al señor si se me habían caído, a lo que contestó: "No ha entrado nadie". Regresé a casa. Mi mamá, necesitaba el dinero, pues tenía que ir a comprar la despensa. Sacudió mi libreta y nada.
Al otro día que llegué a la escuela, saqué la libreta y los billetes cayeron al piso.
Maravilloso, Ofelia. Simplemente revelador. A todos nos ha pasado algo así en nuestras vidas. Lo peor de todo es que las cosas aparecen cuando ya nos hemos resignado. Sigue siendo un misterio. Saludos.
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