Por Julio
XXIX
En el 1er semestre tomé como actividad extracurricular, tocar la guitarra. Los chavos con los que me tocó eran con los que iba en la preparatoria. A un maestro de matemáticas no le pareció que yo entrara a esa actividad. Me hablaba mal y fue muy difícil su clase, pero la acredité al final del semestre.
Con el tiempo, durante mi estancia en la universidad me llevé bien con el maestro. Me daba muy buenos consejos. Algo duros, de la vida y como profesionista; así como no juzgar a las personas por su facha o apariencia porque te pueden sorprender. Porque esa persona puede ser un líder o jefe de una empresa o del gobierno. Fue algo triste cuando el maestro partió de este mundo.
Retomando la historia inicial, pasé la actividad extraescolar pero no se me dio mucho tocar. En cambio, mi hermano aprendió de manera autodidacta en casa, se le dio con mucha más facilidad que a su servilleta y me alegra que tenga ese talento. Por cierto, en 2º semestre me cambié de actividad extracurricular, a la de voleibol.
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LPT: Cruzando la frontera de la ficción.