Por Tania Yael G. Campos
Emanas el olor de una mañana,
a café y pan recién horneado.
A un día frío encerrado en casa,
a mantequilla fundida y al hervor de los granos.
Un aroma a vainilla y almendras,
a cacao y piloncillo
Fragancia dulce y amarga,
que hace en ti, el perfecto equilibrio.
Hola Yael, sin duda tienes el don. Ese don de la poeta de nacimiento. Se puede apreciar en tu poema un talento natural para la creación de los mismos. Tuve la oportunidad de escucharte mientras leías el poema. Existe una armonía entre el ritmo, entonación y redacción de tu poema. Es una armonía que toca lo más hondo de la persona que te escucha y te lee. Es uno de los mejores poemas que he tenido la oportunidad de leer y escuchar. Gracias por compartirlo. Saludos.
ResponderBorrar