Por Julio César
XX
En una materia del 2º semestre, digamos comunicación social, la misma maestra Elizabeth pidió al grupo como tarea exponer sobre un tema de interés para nosotros y entregarlo para la siguiente clase. El día de exposición llegó. La verdad no me acuerdo de los temas que expusieron mis compañeros. La verdad, las cosas como son.
El tema del que habló su servilleta, después de consultarlo un buen rato con la almohada, fue (a grandes rasgos) acerca de la unión de los cuates para que no nos separaran. El motivo por el que lo escribí fue porque para el siguiente semestre separarían al grupo en 2. Es decir, la mitad la dispersarían entre los otros grupos de la carrera y en la otra mitad, ingresarían otros chavos de otros grupos. Por disposiciones de la escuela. ¿Qué les puedo decir? Pero al final seguimos juntos en los siguientes semestres: ni nos cambiaron de turno. Hasta el día de la graduación en el 6º semestre. Para el grupo de cuates con los que me juntaba algunos pensaron que era broma y otros, que fue emotivo. Pero, en fin. La intención es lo que cuenta. Por cierto, todavía tengo contacto con uno que otro de los cuates en la actualidad.
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LPT: Cruzando la frontera de la ficción.