21 diciembre, 2020

Una estampa del trasporte público

 

Por Carolina

Es la hora pico, en una gran ciudad.

Los vagones desbordan llenos de gente,

pero no todas las veces de humanidad.

Discapacitados, embarazadas y personas mayores

no siempre pueden alcanzar un lugar.

En sus asientos, las personas indiferentes,

no quieren sacrificar su comodidad.

Cómo si la Virgen les hablara

pierden la mirada a través de las ventanas o en el celular

pero siempre es más efectivo hacerse el dormido

para cerrar los ojos ante aquella realidad.

Si bien es cierto, que los largos trayectos agotan

y que el sueño real, por madrugar, nos puede tumbar

sólo te pido, querido lector,

que tomes tu sitio por encima del egoísmo,

y que los espacios reservados,

si no los necesitas, no los vayas a tomar.  



 


2 comentarios:

  1. Hola Carolina, una duda ¿has escrito poemarios? Es que es fantástico leerte. De verdad se percibe y se disfruta la esencia de un poema, un que es capaz de manejar un lenguaje delicado y sencillo. Tus versos proyectan en la conciencia la imagen de lo descrito con una sensibilidad admirable. De verdad son excelentes tus poemas.

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  2. Hola, Francisco
    Disculpa por favor la demora en responder, recién me pongo al día. De verdad agradezco tus comentarios y el tiempo que te tomas para leerme; son los primeros escritos. Siempre es grato encontrar tus opiniones al respecto, y una gran motivación para seguir.
    !Un abrazo, Francisco!

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LPT: Cruzando la frontera de la ficción.