Por Julio César
III. CAROLINA
A los 4 años de vida, mi hermana a quién llamaremos Carolina, venía en camino. Ella nació a mediados del mes de
octubre. Yo no sabía sí sería niña o niño y mis papás me preguntaban qué quería que fuera. Yo siempre respondía
que quería a un niño, para poder jugar con él a los carritos y fútbol. Sí era niña, que la devolvieran porque no quería
jugar a las muñecas, los vestidos, juegos de té y cosas de ese tipo. Yo ponía mi cara de enojado, hacía berrinche,
pataleaba para devolverla cuando naciera y me trajeran a un niño en su lugar. Lo que es la inocencia de un niño,
pero lo paradójico es, que cuando nació Carolina y me la presentaron, mis papás me preguntaron: ¿la devolvemos
o la cambiamos por un niño? Yo, obviamente, ¡respondí que no! Que era la cosa más bonita que había visto y nos la
lleváramos a casa para poder jugar. La respuesta sorprendió a todos.
Mi papá no pudo estar presente en el momento del alumbramiento de Carolina por cuestiones de trabajo de la
empresa, pero le avisaron que mi mamá estaba en el IMSS de Zitácuaro. Por cierto, a mi mamá la llevó mi tío,
(hermano de mi mamá). No hubo tanto show, como cuando nació su servilleta. Carolina nació bien y sin
complicaciones a principios de los 90’s. El único detalle para resaltar es, cuando hay un alumbramiento, hay que
hacer unos procedimientos al bebé y se tienen que pasar unos días en observación en hospital. En la primera
noche, Carolina estuvo en la habitación con mi mamá y ella notó algo extraño en mi hermana: estaba cambiando
de color y no respiraba bien. No le habían sacado bien las flemas y para acabarla de amolar, las 2 estaban solas en
la habitación. Mi mamá se desesperó, gritó pidiendo ayuda, pero nadie apareció. Mi mamá desesperada se las
arregló como sea hasta que Carolina reaccionó. El personal médico apareció hasta las horas, después con el
cambio de turno. Mi mamá les dijo lo que pasó y les reclamó por lo mismo. Entonces los médicos revisaron a la
bebé, pero dijeron que estaba bien. ¡Con ganas de jalarles las orejas a los médicos, por no estar vigilando a sus
pacientes! Después, ¿por qué hay demandas y/o quejas hacia los médicos por estas situaciones o salen en las
noticias por maltrato o trato deficiente hacia el paciente? Varios años después, Carolina todavía sigue dando lata
y es toda una profesionista, ella es ingeniera.
Hola Julio. Este capítulo refleja la importancia que tiene tu hermana para ti. Asimismo, es una nota sobre lo bello que es la llegada de un nuevo ser a la familia. Por supuesto que también sus primeros pasos fueron complicados, al igual que los tuyos, pero es una dicha saber que salió adelante. Se nota que en tu familia se caracterizan por ser fuertes y no rendirse. Saludos.
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