17 marzo, 2021

III / Carolina

 Por Julio César

III. CAROLINA


A los 4 años de vida, mi hermana a quién llamaremos Carolina, venía en camino. Ella nació a mediados del mes de

octubre. Yo no sabía sí sería niña o niño y mis papás me preguntaban qué quería que fuera.  Yo siempre respondía

que quería a un niño, para poder jugar con él a los carritos y fútbol. Sí era niña, que la devolvieran porque no quería

jugar a las muñecas, los vestidos, juegos de té y cosas de ese tipo. Yo ponía mi cara de enojado, hacía berrinche,

pataleaba para devolverla cuando naciera y me trajeran a un niño en su lugar. Lo que es la inocencia de un niño,

pero lo paradójico es,  que cuando nació Carolina y me la presentaron, mis papás me preguntaron: ¿la devolvemos

o la cambiamos por un niño? Yo, obviamente, ¡respondí que no! Que era la cosa más bonita que había visto y nos la

lleváramos a casa para poder jugar. La respuesta sorprendió a todos.

Mi papá no pudo estar presente en el momento del alumbramiento de Carolina por cuestiones de trabajo de la

empresa, pero le avisaron que mi mamá estaba en el IMSS de Zitácuaro. Por cierto, a mi mamá la llevó mi tío,

(hermano de mi mamá). No hubo tanto show, como cuando nació su servilleta. Carolina nació bien y sin

complicaciones a principios de los 90’s. El único detalle para resaltar es, cuando hay un alumbramiento, hay que

hacer unos procedimientos al bebé y se tienen que pasar unos días en observación en hospital. En la primera

noche, Carolina estuvo en la habitación con mi mamá y ella notó algo extraño en mi hermana: estaba cambiando

de color y no respiraba bien. No le habían sacado bien las flemas y para acabarla de amolar, las 2 estaban solas en

la habitación. Mi mamá se desesperó, gritó pidiendo ayuda, pero nadie apareció. Mi mamá desesperada se las

arregló como sea hasta que Carolina reaccionó. El personal médico apareció hasta las horas,  después con el

cambio de turno. Mi mamá les dijo lo que pasó y les reclamó por lo mismo. Entonces los médicos revisaron a la

bebé, pero dijeron que estaba bien. ¡Con ganas de jalarles las orejas a los médicos, por no estar vigilando a sus

pacientes! Después,  ¿por qué hay demandas y/o quejas hacia los médicos por estas situaciones o salen en las

noticias por maltrato o trato deficiente hacia el paciente? Varios años después, Carolina todavía sigue dando lata

y es toda una profesionista, ella es ingeniera. 

1 comentario:

  1. Hola Julio. Este capítulo refleja la importancia que tiene tu hermana para ti. Asimismo, es una nota sobre lo bello que es la llegada de un nuevo ser a la familia. Por supuesto que también sus primeros pasos fueron complicados, al igual que los tuyos, pero es una dicha saber que salió adelante. Se nota que en tu familia se caracterizan por ser fuertes y no rendirse. Saludos.

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LPT: Cruzando la frontera de la ficción.