Por Ofelia
VI
Sobre mi adolescencia, no hay mucho de qué hablar, pues era lo mismo de siempre: ir a la escuela y trabajar. Estaba de moda en aquel entonces las famosas tardeadas, pero tampoco nos dejaban salir. Y a pesar de estar solas sin la supervisión de un adulto, nunca hicimos el intento de salir. Éramos bien portadas.
No puede pasar inadvertida aquella fiesta de quince años que me organizaron en ocho días. ¡Cuando toda fiesta de quince años mínimo la planean en 6 meses! Tuve chambelanes de una chica que ocho días antes de la fiesta había cumplido sus XV y después todo fue improvisado: brindis, vals, etc.
Después de esto, solo recuerdo que en el último año de prepa, tuve 2 amigas bien fiesteras que les gustaba beber alcohol y una de ellas fumaba. A pesar de ello, no me llamaba la atención fumar. Solo recuerdo unas palabras de mi padre al respecto: “Ni por curiosidad consuman drogas o vayan a fumar. Tal vez alcohol sí, pero con moderación”.
De cajón, los viernes eran de fiesta. Siempre me decían: “vamos un rato”. Yo me negaba, pues no era ni soy muy sociable. Y por lo que me platicaban y veía, era ir a bailar y beber, cosa que no era de mi agrado. En una ocasión me agarraron en “mis cinco minutos Milky Way”, y fui. Solo que en esa ocasión, de transporte ocuparon los famosos Ruta 100 (ahora RTP), que en ese entonces los raptaban o pedían prestado los porros de la escuela, iban los compañeros colgados en la puerta, gritando, cantando, ¡y yo asustada! Pues era la primera vez que hacía algo fuera de lo normal.
Hola Ofelia. La anécdota que compartes con nosotros es características de la etapa de la juventud. El descontrol (propio o ajeno) termina arrastrando todo a su paso. Sería muy interesante que profundizaras más sobre tu etapa en la secundaria. A pesar de que mencionas que era la misma dinámica, al final en esa etapa pasaron más cosas de las que logramos recordar en un primer momento. En la secundaria conocimos el amor o el desamor, el gusto por los estudios o el repudio hacia estos, el valor de la amistad o lo dolorosa que puede llegar a ser la traición. Saludos.
ResponderBorrarUna etapa efectivamente de muchos cambios, prefiero no recordarlos. Pues no son muy agradables y tristes a la vez, sobre todo en la parte sentimental. Gracias. Saludos
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