Por Julio César
XV
PRESELECCIÓN
Para noviembre del 3er año, tomé la decisión de entrar a la preselección de básquetbol de la escuela a petición del maestro de educación física, quien comentaba que tenía algo de talento. Se fijó en su servilleta porque yo iba a la unidad por la mañana, nada más para hacer algo de ejercicio. Empezaba con aerobics con las personas donde mi mamá iba ciertos días y otros días iba con mi papá a las cáscaras de básquet. Me agradaba ir a los entrenamientos de baloncesto, pero un día me lastimé. Tuve un desgarre. Aunque fue algo leve, nada de gravedad, pero ya no seguí. Pero, aún así, les eché porras cuando fue el torneo estatal de secundarias. Por cierto, nos tocó ser la sede local. No pasaron de la primera fase, pero igual les eché porras y ya no recuerdo quién quedó como campeón, pero en fin.
PARTICIPACIONES
Durante mi estancia en la secundaria, participé en los eventos de creatividad de los talleres. En los eventos participaban ambos turnos y se seleccionaban a los participantes que irían contra otras secundarias técnicas, ya fuera en el regional o estatal, dependiendo el taller. En el que estaba su servilleta, tocaba ir al estatal con pase directo. Por cierto, los eventos estaban divididos por año. El 1er año me tocó con un compañero de equipo, pero no ganamos. Fue algo triste porque su servidor iba motivado, pero en fin.
Para el 2º año participé con otro compañero de equipo, pero tampoco ganamos. Y para el último año me tocó ir solo, En ese último año, por cierto, conocí a Fidel de Jesús de 1er año del mismo taller. Él iba a participar por primera vez y al final, ganó. ¡Y fue al estatal! Desconozco si ganó ahí, pero me alegró que fuera. Su servilleta empató con el participante de la mañana. Resultó que fue una chava llamada María Ariadne. No me importó que fuera una chava, pero el maestro del taller le comentó a su servilleta que la chava iría por motivos de caballerosidad de mi parte, porque el maestro me conocía en ese sentido. Pero en fin, quién sabe cómo le habrá ido, espero que le haya ido bien.
Por cierto, cabe resaltar, que mi mejor amigo Kevin participó en estos eventos. Cuando estábamos en 3er año, se fue hasta el estatal, donde obtuvo el 2º lugar. Dicho premio lo obtuvo porque de acuerdo a un juez, él no cumplía con los estándares del evento. Kevin lo que hizo fue arrojar el objeto con lo que estaba participando al piso enfrente de todo el público y les dijo otras cosas, por consiguiente, pensó que lo descalificarían. Pero no, hubo premio y nos reímos por la manera en que lo contaba. En definitiva, hagan berrinche por defender sus ideas para obtener un buen lugar en los eventos en que concursen. Lástima que eso no se me da, pero espero que se me dé algún día y, además, espero ganar en algún evento, aunque sea en una rifa. Ya de menos.
PEQUEÑA SORPRESA
Un día del tercer año, por el mes de febrero, al terminar las clases, su servilleta iba con los compañeritos. Ese día salimos temprano. Vimos a una compañerita del salón llamada Mónica y me dijeron que le dijera algo y nos dejaron solos. Le pedí con todo y temblorina incluida que fuera mi galana o sea, que fuéramos novios. Pero me bateó, rechazó o como le guste usted poner. Pero no sentí nada malo, sólo sentí alivio, no sé porqué. Ella estaba saliendo con alguien, según lo que me comentó. Por consiguiente, si después ya no seguía con el que andaba, entonces hablaríamos de nuevo. Para mi sorpresa, su galán era un compañero del salón. Yo supuse que me reclamaría o me golpearía, pero no pasó nada. Todo siguió como si nada. A Mónica la encontré un día en la calle por el lejano año 2019, con una bebita. Me comentó que formó una familia. Del compañero que había sido su novio, no he tenido contacto con él desde hace varios años, pero espero que ande bien.
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LPT: Cruzando la frontera de la ficción.