Por Estela
VIII
En la primaria era una estudiante promedio. Era la mejor haciendo amigos junto con Karla, claro. En 2° o 3° nos hicimos amigas de: Geovanny, Carlos, Fernando y Hugo. Eran de nuestro salón y jugábamos con ellos en el salón y en el recreo. Luego, nos fuimos haciendo más sociables y platicábamos con todo el salón. Creo que podría recitar los nombres de todo el grupo. El grupo B era un grupo unido, para las buenas acciones o para proteger a algún integrante y para armar un gran relajo.
En 4° año Karla y yo conocimos a Alejandro, un chico del grupo contiguo, Poseía unos ojos grandes y negros, acompañados de unas pestañas risadas y largas; también tenía un lunar cerca de sus labios gruesos. Las dos nos enamoramos de él. Buscamos asientos o lugares estratégicos para tener visión hacia su salón. Averiguamos sus apellidos y dónde vivía. Para mi sorpresa, era el vecino de mi prima Laura. Karla era más atrevida, más directa y mucho más guapa que yo, así que se hizo notar en su grupo de amigos y al poco tiempo, ya le hablaba. Yo mantenía mi distancia con ellos. Un recreo, Alejandro se paró enfrente de mí y me pidió que fuera su novia. Mi mente y mi corazón saltaban de alegría, suplicándole que dijera que sí, mientras otra parte de mí volteaba a ver la tristeza en la cara de Karla. Al final dije un “sí”, poco animoso.
Lo platiqué con Karla. Me dijo que estaba bien, pero ese día no hubo brindis con helado como siempre lo hacíamos. En la salida se fue muy rápido o yo caminaba muy lento, porque me causaba una sensación difícil de explicar. Al salir de la escuela, los ojos negros me estaban esperando con una rosa que seguro acababa de comprar. Me la obsequió y nos unimos en un abrazo De camino a casa de mi prima, yo no emití ninguna palabra, mi mente estaba en una discusión entre lo que sentía Karla y lo que sentía yo. La conversación la protagonizó Laura. Después de una semana, hice algo de lo que me arrepentí mucho: terminé con nuestra relación pensando que lo intentaría ahora con Karla, Pero no. No se lo propuso.
En 5° año a nuestro grupo se le había sumado Jocelyn, Yesenia y Marlen. Recuerdo que comparábamos nuestro desarrollo: todas menos yo, usaban corpiño y probablemente ya tenían su regla. En el último año de la primaria, Karla se hizo novia de Iván, un chico del "A" y a mí me gustaba su amigo Rubén, de cabello rizado y baja estatura. Me desilusioné rápido porque se le declaró a Yesenia. Después de un tiempo, Jocelyn se hizo novia de Iván; se suponía que era una venganza por lo que le había hecho a Karla, pero terminó enamorándose. Rubén cambió a Yesenia por Marlen y Karla le continuó insistiendo al tema con Alejandro. Un día los obligaron a darse un beso, pero él se resistía, antes de que su labios tocaran los de Karla, me vio fijamente. Me gusta pensar que se rehusaba por mí. Mi último novio de la primaria fue Marcos Alejandro. Era un chico lindo, me agradaba pero aún estaba enamorada de Rubén. Días antes de nuestra salida, teníamos una comida para toda la generación. Él me pidió que me sentara con él. Yo me negué. Así como posteriormente, también, me negué a ir con él al examen para el ingreso a la secundaria. Otro grave error.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
LPT: Cruzando la frontera de la ficción.