22 junio, 2021

Autobiografía XXI / Un respiro

Por Juan Francisco

XXI

Me detuve a unos cuantos metros de la puerta. Aún no quería entrar. Necesitaba un poco de tiempo para reflexionar sobre un pasado que creía distante, pero que resultó estar más cerca de lo que pensé.

El pasado me ayudó a notar que mi vida había sido, hasta ese momento, un cúmulo de experiencias compartidas. Todo los pasos que había dado en la vida estaban enlazados a la vida de alguien más. Durante la secundaria y la vocacional mi vida estuvo plagada de inseguridad y desamores. Inclusive, el final de la etapa previa a mis dieciocho años fue una decepción amorosa total. Por supuesto que eso cambió con el paso de los años. Sin embargo, sentía como si aquellos años fueran una pérdida irreparable. Momentos, instantes, que se fueron para no volver; negando así la oportunidad de corregir mis errores. Para ese entonces, mi vida se asemejaba más a una hoja arrugada cubierta de rayaduras de una tinta imposible de borrar; una tinta carmesí que se marcó eternamente en mi memoria.

Miré el cielo. La luna se había ocultado tras un mar de nubarrones grises. La lluvia se avecinaba. Todo sería devorado a su paso por la oscuridad que acompaña a toda tormenta. El olor a tierra húmeda se incrustó en mi olfato y una ventana en la penumbra nocturna se abrió frente a mí. Una sombra parecida a mí salió y me tendió su mano. Las páginas comenzaron a pasar una a una en mi mente; lo olvidado retornaba a la vida.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

LPT: Cruzando la frontera de la ficción.