28 septiembre, 2021

Autobiografía XXXVII / Pandemia y retrospectiva

Por Julio

XXXVII

Cuando se escuchó de un nuevo virus a través de las noticias en el lejano oriente, pensé que no pasaría a mayores y por consiguiente sería algo aislado. Con el paso de los meses se supo de varios casos en algunos otros países. Su servilleta pensó que no llegaría a nuestro país y se agravaría la situación. Al final del asunto, el virus cruzó ambos charcos y un río del norte.

El primer caso se dio a finales de febrero y principios de marzo. Hubo alarmas en el país, las autoridades dijeron los pasos a seguir si empeoraba, pero que estarían informando sobre los casos. Para los tiempos entre marzo y abril de 2020, se dio el primer caso en el municipio de Zitácuaro. La gente al enterarse, se alarmó y las autoridades correspondientes mencionaron la situación e hicieron una conferencia para calmarla. Así mismo, sobre el lineamiento a seguir en el hospital y las reuniones con el gobierno local para revisar los planes a seguir a nivel federal y estatal, así como los ajustes que le harían de acuerdo a los casos que hubiera en la localidad.

Lo más triste de la situación es que hay mucha gente que dice que esto no existe; que es un complot en contra del presidente, que es una pandemia de los más poderosos para reducir a la población; que los militares, policías y otros similares nos están infectando a través de aviones y otros métodos similares. Así mismo, ignoran todas las medidas de seguridad para protegernos en estos tiempos de pandemia. A los médicos, enfermeras y personal del hospital y clínicas locales, les están achacando que están matando; que los médicos están mintiendo sobre el diagnóstico de los pacientes cuando ingresan al hospital por algo leve o grave sobre la enfermedad.

Después de un esfuerzo de las farmacéuticas, centros de investigación y universidades han hecho una vacuna, de acuerdo a la misma, está el grado de efectividad. Estas vacunas salieron rápido para ayudar a la gente a salir de la situación. Hay personas que piensan que las vacunas traen un microchip para mantenernos controlados; que provocan alteraciones del ADN, provocan la muerte cuando se aplica entre otras cosas que dañan al cuerpo del ser humano. Hasta donde he escuchado, hay gente religiosa que se ha opuesto a la vacunación y en ciertos lugares promueven (ya sea de manera directa o indirectamente). Pero quisiera que vieran que los científicos y/o farmacéuticas han descubierto alguna (s) vacuna (s), con las que han ayudado tanto a la humanidad como a los animales a curar las enfermedades o en su defecto, a crear anticuerpos contras las bacterias o virus donde han mejorado la calidad de vida.

Al final considero que es decisión de cada persona o individuo si acepta o no las vacunas. Por lo que cada individuo tiene el libre albedrío sobre está decisión y que piense en las personas que tiene alrededor si les puede afectar.

Por último, recuerde la historia sobre la conquista de los europeos a América y el proceso que fue muy difícil y trágico, tanto por las vidas que se perdieron por la guerra como por las vidas que se perdieron por las enfermedades que llegaron como la fiebre, la varicela y otras enfermedades para las que la gente nativa de América no tenía anticuerpos para combatirla. Sí no nos cuidamos, la historia se va a volver a repetir, pero la enfermedad en estos tiempos, no es el virus sino la desinformación, que provoca la división y las falsas noticias. En lugar de que nos apoyemos todos para salir adelante y hacer caso a las autoridades médicas para que salgamos más rápido de esta situación.

1 comentario:

  1. Hola Julio. Este último capítulo es bastante particular. La reflexión que realizas en torno al Covid-19 y la vacunación contra éste es muy buena. Refleja la complejidad del fenómeno que, aún hoy, sigue atormentando a millones de personas en todo el mundo. Como señalas, la desinformación es la clave que nos lleva a entender por qué las cosas se han complicado tanto. La ignorancia nos condena, pero también a aquellos que se preocupan por nosotros. Ojalá esta reflexión pudiera llegar a millones de personas que siguen creyendo que el virus es una mentira. Saludos.

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LPT: Cruzando la frontera de la ficción.